RECOMENDACIONES DEL ECRR, 2003
LOS EFECTOS DE LA EXPOSICIÓN A RADIACIÓN IONIZANTE A BAJAS DOSIS SOBRE LA SALUD CON APLICACIÓN A LA PROTECCIÓN RADIACTIVA. EDICIÓN DEL REGULADOR

Editado por Chris Busby junto con Rosalie Bertell, Inge Schmitz-Feuerhake, Molly Scott Cato y Alexei Yablokov.
Publicado por Green Audit, en nombre del Comité Europeo sobre los Riesgos de la Radiación (ECRR), Bruselas, 2003. ISBN: 1 897761 24 4

Note: This Spanish translation is of the 2003 Recommendations. In April 2010 the Committee published new Recommendations. The Committee hopes that the new volume will become available in Spanish.

El comité dedica este volumen a la memoria de Alice Mary Stewart, la primera científica en establecer los efectos que la exposición a radiación de dosis baja tiene sobre la salud. La catedrática Stewart aceptó ser la primera presidenta del Comité Europeo sobre los Riesgos de la Radiación. Lamentablemente, no vivió para ver este primer informe terminado.

Este primer informe del ECRR está dirigido a reguladores y a aquellos que tienen que tomar decisiones sobre los efectos de exposiciones radiactivas sobre la salud. Presenta un modelo racional para calcular los efectos de exposiciones a radiación ionizante sobre la salud. A diferencia del marco existente en el modelo de riesgos de la radiación, el modelo del ECRR utiliza evidencias provenientes de las más recientes investigaciones, de nuevos descubrimientos en biología de radiación y de epidemiología humana para crear un sistema de cálculo que dé resultados compatibles tanto con los mecanismos de acción de la radiación a nivel de la célula viva como con las observaciones de enfermedades en poblaciones expuestas.

Existe una preocupación creciente sobre la disonancia entre los resultados de los modelos de liberación radiactiva al medio ambiente y las observaciones constatadas. En este volumen el comité explica cómo el actual modelo de cálculo de riesgos llegó a ser universalmente usado, y señala sus defectos. El comité también trata la base ética de la liberación de materiales radiactivos al medio ambiente.

La lectura de este volumen es esencial para cualquier involucrado en la legislación en esta área, y debería ser también de interés para miembros del público en general que necesitan estimar los efectos de vertidos nucleares.


El informe “Recomendaciones del ECRR: Los efectos de la exposición a radiación ionizante a bajas dosis sobre la salud con aplicación a la protección radiactiva, Edición del Regulador” fue presentado en el Centro de Prensa del Parlamento Europeo en Bruselas a las 10:30 el 30 de Enero del 2003. El nuevo modelo racional de cálculo de riesgos, desarrollado a lo largo de los últimos 5 años por unos 30 científicos independientes junto con otros expertos, fue presentado por el Secretario Científico del grupo Dr. Chris Busby, junto con el Catedrático Alexey Yablokov, miembro de la Academia Rusa de la Ciencia de Moscú, y la Catedrática Inge Schmitz Feuerhake, experta en física de radiaciones de la Universidad de Bremen. Ambos han colaborado en la elaboración del informe.

El ECRR se formó en Bruselas hace cinco años, en 1998, a causa de la creciente preocupación de que los modelos de cálculo de riesgos de radiación ionizante empleados como base para normas habían fallado completamente en predecir o incluso explicar la evidencia masiva de salud deficiente en poblaciones expuestas a radiactividad proveniente de armas atómicas, descargas autorizadas y por accidentes, y uso militar de Uranio Empobrecido.

El Dr. Busby, miembro del Comité de Riesgos de Radiación del gobierno del Reino Unido (CERRIE) y de la Junta de Supervisión de Defensa de Uranio Empobrecido, afirmó: “El comité ECRR ha suministrado una nueva valoración de los riesgos históricos y futuros derivados de la contaminación nuclear, así como de la base ética sobre la que ha sido basado el proyecto nuclear”. El Catedrático Yablokov, antiguo consejero de medio ambiente de los presidentes Yeltsin y Gorvachev, afirmo que “finalmente se ha desarrollado un sistema racional de modelo de riesgos por radiación que predice y explica todas las observaciones, desde la leucemia en “clusters” cerca de emplazamientos nucleares hasta los terribles efectos del desastre de Chernobyl en las regiones contaminadas de Belarus y Ucrania”.

Como ejemplo, el modelo de riesgos presentado en este nuevo informe se ha usado para calcular la tasa total de muertes humanas causada por exposiciones a toda la contaminación nuclear, mostrando que más de 50 millones de personas morirán o han muerto ya como resultado de la liberación de radiaciones hasta el año 1989. El Dr. Busby comentó que “el modelo muestra claramente que la raza humana no se puede permitir el contaminar el medio ambiente con estos materiales radiactivos. Los políticos deben darse cuenta de que si se permite a los militares el uso de Uranio Empobrecido o armas nucleares tácticas en cualquier guerra futura, habrá terribles consecuencias para soldados y civiles tanto en el área de su uso como en, tal y como nos ha enseñado Chernobyl, zonas más alejadas.

CAPITULO 2: Bases y Objetivos del Informe

2.1 OBJETIVIDAD: El ECRR surgió de un reconocimiento entre los científicos, políticos y veteranos de que había un desacuerdo considerable sobre los efectos que la radiación a dosis bajas tiene sobre la salud, y de que este tema debía ser explorado a un nivel formal. El comité debía considerar toda la evidencia científica disponible. En particular, el comité no debía hacer ninguna suposición sobre resultados científicos previos y permanecer independiente de previos comités de determinación de riesgos tales como la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), la Comisión Científica de las Naciones Unidas sobre los Efectos de la Radiación Atómica (UNSCEAR), la Comisión Europea y agencias de cálculo de riesgos de cualquier estado miembro de la UE. El comité cree que en la búsqueda de una objetividad científica debe “mirar fuera de la ventana” más que seguir las tendencias de dependencia creciente en modelos matemáticos. Por ello, el comité ha considerado los resultados de estudios publicados en literatura “peer-review”, así como también informes, libros y artículos que no han sido enviados para “peer-review”. El comité cree que el enfoque adoptado por los comités científicos de riesgo de solamente tener en cuenta la evidencia con datos precisos de dosis-respuesta publicados en revistas científicas “peer-review” ha ocasionado la propagación de un modelo que se ha visto cada vez con mayor claridad que es peligroso. Además, el comité cree que los debates en el área de riesgos de radiación deben involucrar a todos los grupos sociales. Por lo tanto, aunque principalmente contiene científicos, el comité y sus consejeros, incluye aquellos médicos que deben tratar los problemas médicos de personas expuestas. Por ejemplo, en la evaluación de riesgos se deben incluir médicos instruidos en salud pública, oncología, pediatría y científicos expertos en genética, epidemiología y bioquímica. Estas disciplinas no están representadas en el comité principal del ICRP. La regulación de los miembros según el ICRP incluye: médicos, reguladores médicos, radiólogos, biofísicos, etc. Se excluye toda persona que no use material radiactivo en su empleo. Entre los incluidos como consejeros del ECRR había no-científicos tales como sociólogos de riesgo, abogados, políticos y miembros de organizaciones no gubernamentales y grupos de presión.

2.2 BASES DEL INFORME: El presente informe tiene el propósito de ser accesible y de informar a aquellos que toman decisiones y necesitan valorar los riesgos en materia de salud de trabajadores y miembros de la población que se puedan ver expuestos como consecuencia de prácticas que involucran radiación ionizante. Es por ello por lo que el informe lleva la etiqueta de “Edición del Regulador”, siendo su propósito el condensar y revisar el área para que este proceso sea posible sin ser excesivamente voluminoso. Publicaciones futuras se encargarán de profundizar en las cuestiones resumidas aquí. La base de este informe es la percepción del fracaso del actual modelo de riesgo de radiación (llamado aquí el modelo ICRP) de explicar o predecir incrementos reales en salud deficiente en un gran número de grupos expuestos a radiación ionizante a bajas dosis. La mayoría de los casos en los que esto ha ocurrido se detallarán en este informe, pero la posición del comité ha sido influenciada también por muchas más variables que no puede ser incluido aquí por razones de espacio. Esto incluye informes que han sido publicados en literatura “peer-review” y otros que no, o que comenzaron como documentales de televisión y acabaron en los juzgados. El comité ha considerado aquellos casos de parajes con instalaciones nucleares que la mayoría de la gente abandonó, convirtiéndose en territorios yermos donde sólo la población más pobre podía habitar, en los que las playas se vaciaron de turistas y en los que era cada vez más difícil tanto pescar como vender después ese pescado. El comité ha incluido relatos de personas corrientes que han sido afectadas por radiactividad de origen humano en India, Namibia, Kazakhstan, Nevada, Australia, Belarus e Islas del Pacífico. Para aquellos preparados para leer informes contemporáneos hay abundantes historias desesperadas. Un ejemplo es el de los tests de armamento y los aborígenes australianos que fueron hallados muertos en cráteres contaminados. Otro concierne a tribus enteras en las Islas Marshall que tuvieron que abandonar las islas a las que habían llamado hogar durante 3000 años.

2.3 OBJETIVOS DEL INFORME: El informe ha considerado analizar su metodología actual para determinar riesgos por radiación. Argumentará que su dependencia en hacer un promedio, tanto en el área de deposición de energía en tejidos como en el espacio y tiempo, así como su dependencia de estudios epidemiológicos involucrando exposición externa, ha ocasionado grandes errores en la cuantificación de los riesgos debidos a radiación interna.
El propósito es que el informe transmita suficiente evidencia de que los niveles de seguridad radiológica actuales son mayormente precisos para situaciones de irradiación externa con dosis mayores de 100 mSv pero que fallan en los cálculos que hacen uso de métodos de promedio para examinar dosis no uniformes en volúmenes de tejidos microscópicos.
El informe analizará el origen histórico del modelo ICRP y revisará la evidencia epidemiológica de sus éxitos y fracasos. Así mismo, considerará los aspectos filosóficos de la ciencia de riesgos de radiación y efectuará una distinción entre los enfoques inductivo y deductivo para establecer estimaciones objetivas de riesgo.
Presentará evidencia de rangos cuantitativos de error en los modelos ICRP, tal y como han subrayado diversos autores y estudios, y los aunará en un conjunto de factores de peso de intensificación de peligro, que formarán la base de un enfoque pragmático provisional al problema de estimación de riesgos de radiación, usando las unidades y cantidades actuales.
Finalmente, el informe hará un breve bosquejo, a modo de ejemplo, de la aplicación de este sistema para estimación de riesgos de radiación. También se presentará un cálculo de la mortalidad de la era nuclear posterior a la guerra basado en los factores de riesgo ICRP y los factores modificados ICRP (los que tienen en cuenta estos factores de peso nuevos).
El enfoque es necesariamente pragmático.
Los datos relativos a exposiciones y actividades radiactivas han sido tabulados y registrados en unidades de dosis del sistema ICRP; es, por lo tanto, necesario proveer factores que puedan usarse en ese sistema, que es lo que este comité se ha esforzado en conseguir.
Se ofrecen estos factores como estimaciones base del incremento del riesgo para ciertos tipos de exposición, y se pueden usar como factores multiplicativos de los factores de riesgo usados actualmente por el ICRP. Sin embargo, el comité es de la opinión de que el uso de unidades de dosis de energía media Gray y Sievert impone demasiadas restricciones a la ciencia de estimación de riesgos para isótopos internos, y de que hace falta un sistema más racional, diferente, de estimar los efectos nocivos de dichas exposiciones. Se han propuesto varias sugerencias en este sentido.

2.4 REFERENCIAS: El comité consideró atentamente la cuestión de si el editor debía intentar dar referencias de cada afirmación hecha en esta Edición del Regulador. Por una parte, el ICRP (cuyo manual ICRP90 se pretende reemplazar con este volumen) no contiene referencias.
En cambio, los análisis más extensos de las Naciones Unidas (UNSCEAR) y los de la Academia de las Ciencias de EEUU (BEIR) contienen referencias seleccionadas que sostienen sus afirmaciones, omitiendo otras que argumentan en contra o que simplemente no están de acuerdo con sus afirmaciones. Además, el comité consideró también las restricciones de tamaño que supondría el referenciar cada afirmación, así como la pérdida de fluidez que resultaría de tal expansión del texto. Al final se decidió adoptar un compromiso que consistió en añadir una lista de los trabajos principales en los que el comité ha basado sus decisiones sin añadir cada referencia en el texto.
Además, se añadieron referencias individuales en el texto en aquellos casos en los que pareció particularmente necesario el enfatizar la fuente de la información.

RESUMEN PRINCIPAL

Este informe resume los hallazgos del comité respecto a los efectos sobre la salud humana de la exposición a radiación ionizante, y presenta un nuevo modelo para la determinación de sus riesgos. Está dirigido a legisladores y a aquellos con interés en este área y pretende proveer una descripción concisa del modelo desarrollado por el comité y de la evidencia en la que éste se sustenta.
El desarrollo del modelo comenzó con el análisis del actual modelo de riesgos de la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), que es la base de la legislación actual sobre riesgos de radiación. El comité considera que el modelo del ICRP es defectuoso de base en lo que respecta al cálculo de riesgos debidos a exposición de radioisótopos internos pero por razones pragmáticas que tienen que ver con la existencia de datos históricos de exposiciones se ha decidido corregir los errores del modelo ICRP definiendo unos factores de peso de isótopos y de exposición para exposiciones internas, de manera que persista el cálculo de las dosis efectivas (en Sieverts).
Por lo tanto, en el nuevo sistema, los factores generales de riesgo de cánceres fatales publicados por el ICRP y otras agencias de riesgo pueden seguir usándose sin apenas modificaciones, así como, se puede seguir manteniendo la legislación basada en ellos. Lo que se modifica en el modelo del comité es el cálculo de la dosis.

1. El Comité Europeo de Riesgos de Radiación nació de las críticas efectuadas a los modelos de riesgo del ICRP, explícitamente identificados en el seminario del Parlamento Europeo STOA en febrero de 1998.
Allí se acordó la búsqueda de un enfoque alternativo para evaluar los efectos sobre la salud de niveles bajos de radiación.
El comité está formado por científicos y especialistas en riesgos de Europa, aunque también recibe el consejo y evidencias de científicos y expertos de otros países.

2. El informe comienza identificando la existencia de una discordancia entre los modelos del ICRP y la evidencia epidemiológica de aumento de riesgo de enfermedad, particularmente de cánceres y leucemias, en poblaciones expuestas a isótopos radiactivos internos provenientes de fuentes antropogénicas.
El comité trata la base filosófico-científica del modelo de riesgo del ICRP tal y como se aplica, y concluye que los modelos del ICRP no han surgido del método científico comúnmente aceptado.
Concretamente, el ICRP ha aplicado los resultados de exposición externa extrema a exposiciones crónicas internas provenientes de fuentes puntuales y ha confiado mayormente en modelos físicos de radiación para hallar sus resultados.
No obstante, estos son modelos de promedio y no pueden aplicarse a las exposiciones de probabilidad que ocurren a nivel celular.
Una célula o bien recibo un impacto o bien no lo recibe; el mínimo daño es el de un impacto y el daño se incrementa en múltiplos de ese daño mínimo durante un perÍodo de tiempo.
Es por ello que el comité concluye que se le debe dar preferencia a la evidencia epidemiológica de exposiciones internas en vez de a modelos basados en la teoría mecanicista a la hora de determinar riesgos de radiación provenientes de fuentes internas.

3. El comité ha analizado la base ética implícita en los modelos ICRP y por lo tanto la de la legislación basada en ellos. El comité concluye que las justificaciones del ICRP están basadas en un razonamiento filosófico anticuado, concretamente los cálculos costes-beneficios del utilitarismo.
El utilitarismo se descartó hace tiempo como una posible base para la justificación ética de actos debido a su incapacidad de distinguir entre lo justo y lo injusto. Puede, por ejemplo, ser usado para defender una sociedad esclavista ya que lo único que se calcula es el beneficio general y no el individual.
El comité sugiere que a la cuestión de la evitabilidad de exposiciones a radiación a miembros de la población general debidas a prácticas humanas debería aplicársele filosofías basadas en los derechos tales como la Teoría de Justicia Rawls o consideraciones basadas en la declaración de Derechos Humanos de la ONU. El comité concluye que no se puede justificar éticamente la liberación de radiactividad sin consentimiento, ya que la más pequeña dosis tiene una probabilidad, aunque sea pequeña, de daño fatal.
En el caso en que se permitan esas exposiciones, el comité enfatiza que se deberían usar el cálculo de la “dosis colectiva” para todas las actividades y escalas de tiempo y espacio de interés para poder integrar el daño total infringido a las poblaciones afectadas.

4. El comité cree que no es posible determinar la “dosis de radiación a poblaciones” debido a problemas de promediar diferentes tipos de exposición, células e individuos, y de que cada exposición debería tratarse en función de sus efectos a nivel celular o molecular.
Sin embargo, en la práctica esto no es posible, por lo que el comité ha desarrollado un modelo que extiende el del ICRP mediante la inclusión de dos factores de peso nuevos en el cálculo de la dosis efectiva. Son factores de peso biológicos y biofísicos que tratan el problema de la densidad de ionización o fraccionamiento a lo largo del tiempo y espacio a nivel celular proveniente de fuentes puntuales internas.
En la práctica son extensiones de los factores de peso de radiación usados en el modelo ICRP para ajustar las diferencias de densidad de ionización causadas por las características de los diferentes tipos de radiaciones (por ejemplo alfa, beta, gamma).

5. El comité ha analizado fuentes de exposición a radiación y recomienda cautela a la hora de intentar calibrar los efectos de la exposición a nuevas radiaciones comparándola con exposiciones a radiación natural.
Las nuevas exposiciones incluyen exposiciones internas a isótopos artificiales como el Estroncio-90 o el Plutonio-239, pero también incluyen agregados de isótopos del orden del micrómetro (partículas calientes) que pueden estar constituidos en su totalidad de isótopos creados por el ser humano (por ejemplo plutonio) o de formas alteradas de isótopos naturales (por ejemplo uranio empobrecido).
Tales comparaciones se hacen actualmente basándose en el concepto de “dosis absorbida” del ICRP, que no determina de forma precisa las consecuencias dañinas a nivel celular. Las comparaciones entre exposiciones a radiación interna y externa pueden desembocar en que se infravaloren los riesgos debido a que el efecto cuantitativo a nivel celular puede ser muy diferente.

6. El comité mantiene que descubrimientos recientes en biología, genética e investigación en cáncer sugieren que el modelo del ICRP de blanco en el ADN celular no es una buena base para el análisis de riesgo y que dichos tipos de modelos físicos no pueden ser tenidos en mayor consideración que estudios epidemiológicos efectuados sobre poblaciones expuestas. Resultados recientes sugieren que se conoce muy poco sobre los mecanismos que operan desde el impacto celular hasta la aparición de la enfermedad clínica.
El comité ha evaluado la base de estudios epidemiológicos de exposición y señala que múltiples ejemplos de evidencia clara de daños posteriores a exposiciones han sido descartados por el ICRP en base a modelos físicos inválidos de acción de radiación.
El comité ha restituido esos estudios como base de sus estimaciones de riesgos de radiaciones. Esto implica una discrepancia de un factor 100 entre las predicciones del modelo del ICRP y los casos observados de leucemia infantil en clusters de Sellafield se convierta en un factor de estimación del riesgo de leucemia infantil a consecuencia de dicha exposición.
Tal factor es por ello incluido por el comité en los cálculos del daño causado por exposición interna de tipos específicos a través de su inclusión en los factores de peso utilizados para calcular la dosis efectiva de los niños en Sieverts.

7. El comité ha analizado los modelos de acción de la radiación a nivel celular y ha concluido que es imposible que el modelo “lineal sin umbral” del ICRP represente la respuesta del organismo a exposiciones crecientes excepto para irradiaciones extremas y para dosis en la región media-alta.
Las extrapolaciones de los estudios de larga duración de Hiroshima pueden reflejar solamente riesgos para exposiciones similares, es decir, exposiciones agudas de dosis altas.
El comité concluye, basándose en un análisis de trabajos publicados, que los efectos sobre la salud relativos a la dosis de radiación son proporcionalmente mayores a dosis bajas y que puede haber una respuesta bifásica a la dosis en muchas de estas exposiciones debido a mecanismos de reparación celular inducible y a la existencia de células en fase de gran sensibilidad (en fase de duplicación).
Tales relaciones dosis-respuesta pueden confundir la valoración de datos epidemiológicos, y el comité señala que la no linealidad de respuesta de los resultados de estudios epidemiológicos no debería ser utilizado como un argumento en contra de causalidad.

8. En consideraciones más profundas relativas a los mecanismos que causan el daño, el comité concluye que el modelo ICRP de riesgos de radiación y sus métodos de promedio excluyen efectos resultantes de la anisotropía de las dosis tanto en el espacio como en el tiempo.
Por ejemplo, el modelo ICRP ignora las dosis elevadas a tejido local causadas por partículas calientes internas así como impactos subsecuentes a células provocando la inducción a la duplicación e intercepción (segundo evento), y simplemente promedia todas estas situaciones de riesgo sobre una gran masa de tejido.
Por estas razones el comité concluye que la “dosis absorbida” no ajustada usada por el ICRP como base para el cálculo de riesgos es inadecuada, y la ha reemplazado por una “dosis absorbida” ajustada que utiliza pesos añadidos basados en aspectos biológicos y biofísicos de la exposición específica.
Asi mismo, el comité llama la atención sobre el riesgo que supone la transformación de ciertos elementos como el Carbono-14 o el Tritio, y ha evaluado en consecuencia dichas exposiciones. También se han creado evaluaciones para las versiones radiactivas de elementos que tienen una afinidad bioquímica particular por el ADN (por ejemplo Estroncio y Bario).

9. El comité ha analizado la evidencia que relaciona la exposición a radiación con enfermedades según el principio de que exposiciones similares definen los riesgos de tales exposiciones. Es por ello que el comité ha considerado todos los informes de asociación entre exposiciones y salud deficiente, desde estudios de la bomba-A a exposiciones por lluvia ácida producida por armamento nuclear, hasta lugares en la dirección del viento de instalaciones nucleares, trabajadores relacionados con instalaciones nucleares, plantas de reprocesamiento, estudios del medio ambiente natural y accidentes nucleares.
El comité llama particularmente la atención sobre dos estudios recientes de exposiciones que muestran una evidencia inequívoca de daño causado por irradiación interna a dosis bajas. Son estudios sobre la leucemia infantil posterior a Chernobyl y la observación de un incremento en la mutación minisatélite de ADN posterior a Chernobyl.
Ambos estudios refutan los modelos del ICRP por factores entre 100 y 1000.
El comité utiliza la evidencia de riesgo causado por exposiciones internas y externas a la radiación para establecer los factores de peso para el cálculo de la dosis en un modelo que pueda ser aplicado a todo tipo de exposiciones para estimar el impacto sobre la salud.
A diferencia del ICRP el comité extiende el análisis desde el cáncer fatal hasta la mortalidad infantil y otras causas de salud deficiente incluyendo un detrimento general no específico de la salud.

10. El comité concluye que la epidemia actual de cáncer es una consecuencia de las exposiciones a la lluvia radiactiva global atmosférica derivada del armamento nuclear en el periodo 1959-63, y que la liberación en épocas más recientes de radioisótopos al medio ambiente provenientes del combustible nuclear provocará incrementos significativos en cáncer y otros tipos de salud deficientes.

11. El comité ha calculado el número total de muertes derivadas del proyecto nuclear desde 1945 usando el nuevo modelo del ECRR y el del ICRP.
El cálculo según el modelo del ICRP basado en datos de dosis a la población hasta 1989 cedidos por las Naciones Unidas, da un resultado de 1.173.600 muertos por cáncer. El modelo del ECRR predice 61.600.000 muertos por cáncer, 1.600.000 muertes infantiles y 1.900.000 muertes fetales. El ECRR predice, además, una pérdida de la calidad de vida del 10% integrado a lo largo de todas las enfermedades y condiciones para aquellos expuestos durante el periodo de lluvia radiactiva global proveniente de armamento nuclear.

12. El comité enumera sus recomendaciones.
La dosis total máxima a miembros de la población proveniente de prácticas humanas no debe ser mayor que 0.1 mSv, con un valor de 5 mSv para trabajadores nucleares.
Esto reduciría severamente las operaciones de las centrales nucleares y plantas reprocesadoras, reflejando la creencia del comité de que la energía nuclear es una manera muy cara de producir energía cuando se incluyen en la valoración total los perjuicios causados a la salud humana.
Toda nueva práctica debe ser justificada de tal manera que se consideren los derechos de todos los individuos.
Las exposiciones a radiación deben ser mantenidas en los niveles razonablemente más bajos posibles haciendo uso de la mejor tecnología disponible.
Finalmente, las consecuencias medioambientales de la liberación radiactiva se deben valorar en relación al medio ambiente total, incluyendo los efectos directos e indirectos sobre todo ser vivo.